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El Gobierno limita la nueva ayuda por rehabilitación de vivienda

La deducción en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) por obras de mejora es aplicable a cualquier tipo de vivienda propiedad del contribuyente, ya sea la residencia habitual o cualquier otra, incluidas las que se ponen en alquiler, con la única excepción de que no estén afectadas a actividades económicas por parte del contribuyente.
Así, se podrá deducir el 20% de las cantidades invertidas en las obras efectuadas en la casa, con el límite de 6.750 euros anuales. Dicha base máxima de deducción se reducirá progresivamente para aquellos ciudadanos que tengan una base imponible superior a los 53.007,20 euros anuales, hasta quedar a cero para quienes cuenten con una base imponible superior a 71.007,20 euros. Ahora bien, las cantidades satisfechas en un ejercicio no deducidas por exceder de la base máxima anual de deducción podrán aplicarse la reducción, con idéntico límite, en los cuatro ejercicios siguientes.
Salgado quiso dejar clara la única incompatibilidad de este incentivo fiscal. "Solo aquellas personas que ya se estén deduciendo por la compra de su vivienda no podrán hacerlo también por obras de reforma en esa misma casa si agotan cada año los límites establecidos", advirtió. Si no agotaran el tope de la deducción por adquisición, podrían llegar hasta este. "Recuerden ustedes que la actual deducción se denomina también por compra o rehabilitación de vivienda", matizó. Sí podrán acogerse a este nuevo incentivo fiscal quienes estén pagando su vivienda habitual y se estén beneficiando de la deducción por compra, pero además cuenten con una segunda residencia en la que decidan acometer trabajos de reforma. Y, por supuesto, podrán hacerlo quienes ya no tengan hipoteca sobre su casa y, por tanto, no se estén deduciendo fiscalmente por la compra de la misma, pero quieran rehabilitarla. Las viviendas objeto de reforma no tendrán que contar con un número mínimo de años de antigüedad, por lo que puede tratarse de casas de nueva construcción a las que se quiera introducir mejoras energéticas, por ejemplo. Asimismo, quedan excluidas las obras en garajes, jardines, parques, piscinas, elementos deportivos y análogos. Y los medios de pago están limitadas a tarjeta de crédito o débito, transferencia bancaria, cheque nominativo o ingreso en cuenta en cualquier entidad de crédito. "No se admitirán los pagos en metálico", aseguró Hacienda.
También, la responsable de la política económica indicó que esta deducción tiene carácter temporal y se podrá aplicar a las obras realizadas (cantidades satisfechas) hasta el 31 de diciembre de 2012. En cuanto al coste que tendrá para las arcas públicas, Salgado admitió que dado que los límites de renta para poder beneficiarse de estas ayudas son muy elevados (hasta esos 71.007,20 euros), el 95% de los contribuyentes podrían acogerse a esta nueva deducción. "Si deciden aplicarla un tercio de ese universo, el coste inicial podría oscilar los 2.000 millones, parte de los cuales se compensará por el aumento de ingresos vía IVA", estimó Salgado. El ministro de Fomento explicó que el objetivo es mejorar la calidad del parque inmobiliario, del que la mitad de las casas tiene más de 30 años y contribuir a frenar la sangría del empleo. "Por cada millón que se invierte en rehabilitación, se generan 56 empleos", dijo Blanco.

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Fuente: Cinco Días


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