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El banco malo no solo posee activos inmobiliarios

Sareb no solo es una compañía con activos inmobiliarios. También cuenta con créditos a otros sectores concedidos a pymes, autónomos y grandes empresas. La regulación se lo permite y las nacionalizadas han hecho uso de esta facilidad para limpiar algo más su balance, aunque de una manera residual.
La primera que ha reconocido la transferencia de activos tóxicos no inmobiliarios ha sido Catalunya Banc. El montante trasvasado al banco malo asciende a unos 26,6 millones de euros brutos. Sareb ha aplicado, según la información contenida en un documento remitido a la CNMV, un descuento medio del 42% en créditos a pymes, autónomos y grandes empresas. En el último caso, las rebajas sobre el valor en libros son superiores, al llegar a un 58%. Tras las quitas, el volumen de estos préstamos se limitan a 10,6 millones a pymes y autónomos y de 3,4 millones a compañías con mayor tamaño.
Hasta ahora no había transcendido que la Sareb había adquirido activos no promotor y se produce en medio de un debate en el FROB y en Economía sobre la posibilidad de que, precisamente, Catalunya Banc ceda al banco malo una cartera relevante de pymes y autónomos para limpiar aún más su balance y poder ser vendida, en bloque o por partes, ante las deficiencias persistentes. Desde la Sareb mostraron su extrañeza por la adquisición de préstamos no inmobiliarios a Catalunya Banc.
Mientras se analizan todas las posibilidades, Sareb continúa con el estudio pormenorizado de su cartera de activos, con el objetivo de comprobar una valoración concreta y precisa. En caso contrario, podría exigir la devolución de los mismos o de los bonos que pagó a las entidades con ayudas por la absorción de los inmuebles y los créditos considerados tóxicos. Bankia comunicó que, fruto de esta revisión, el banco malo le va a devolver los primeros activos por un importe total de 127 millones, mientras que la entidad le reembolsará los bonos correspondientes de la transacción.

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Fuente: El Economista


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