Tanto el consejero delegado del Banco Sabadell, Jaume Guardiola, como el portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, apuntaron la posibilidad de que el Gobierno pueda entrar en el capital de alguna entidad financiera (recogida en el decreto de apoyo al sector).
Se comenta que ello echaría por tierra el discurso acerca de la solidez del sistema financiero español. Si bien el sistema en su conjunto puede ser sólido, ello no impide que haya entidades que puedan estar “con el agua al cuello”. Se apunta que hay indicios de ello: el frenazo experimentado por el crédito, el aumento de la morosidad y el hecho de que la ratio de cobertura que tienen las entidades ya esté por debajo del 100%.
Fuente: El Mundo.