El esplendor que vive el mercado del alquiler desde el inicio de la crisis se prolongará en 2015. Según los expertos, este régimen se afianzará en el nuevo año por la inestabilidad laboral, el cambio de mentalidad, su alta rentabilidad y la profesionalización del sector. Tanto la realidad laboral como cultural juegan a favor del alquiler, ya que muchos jóvenes que están encontrando trabajo temporal o parcial ven en el arrendamiento la única opción para independizarse.
Han surgido empresas especializadas en la intermediación entre arrendadores y arrendatarios que han potenciado este régimen, dotándolo de mayor seguridad jurídica e impulsando tanto la oferta como la demanda.