En el año 2006 Caixa Galicia publicitaba unos supuestos seguros contra el aumento de los tipos en las hipotecas de interés variable. En esos anuncios no se explicaba, en cambio, qué pasaba si los tipos bajaban, que fue lo que finalmente ocurrió: el recargo para el cliente rondaba entre los 200 y los 300 euros. Tras cuatro años la demanda llevada a cabo por 1.500 clientes de Caixa Galicia contra la entidad que la sucedió, Novagalicia Banco, por la venta engañosa de estos derivados ha superado un escollo importante con la decisión de la Audiencia Provincial de A Coruña de permitir que la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) pueda ser parte en el proceso.
En el año 2006 empezaron a firmarse masivamente los denominados swaps, clips o contratos de permuta de tipos de interés. El problema vino, según defiende Adicae, de que no se separó a los clientes con conocimientos financieros de los legos, ni se explicó bien que lo que se firmaba no era un seguro, sino un derivado financiero sometido a los vaivenes de los tipos de interés. La asociación sospecha que en la entidad se estaba anticipando a la caída del euríbor. “No se explicaba qué pasaría en caso de bajada”, explica Iria Aguete, portavoz de Adicae Galicia. Cuando cayeron los tipos de interés algunos afectados tuvieron que empezar a hacer frente todos los meses, además de a su hipoteca, a un recargo casi tan importante como la cuota de la propia hipoteca por culpa del swap.
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