Las sociedades cotizadas anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (Socimi) se han convertido en el foco de inversión de los grandes fondos internacionales. El lanzamiento de la versión española de los Reits (Real Estate Investment Trust) americanos ha atraído a grandes fondos y gestoras de patrimonios extranjeras.
Los expertos destacan varios elementos para explicar este boom: las Socimis están gestionadas por profesionales y equipos directivos que tienen una amplia experiencia en el sector inmobiliario español, algo muy valorado por los fondos internacionales. Además están obligadas a repartir dividendos anualmente, distribuyendo el 80% de los beneficios obtenidos por rentas de alquiler, el 50% de las ganancias por ventas de activos y el 100% de lo obtenidos de otras Socimi o Reit. De esta manera se aseguran unos ingresos para los titulares de sus respectivos fondos. Otro punto que juega a favor de las Socimis es la obligatoriedad de cotizar. Al estar presentes en el Mercado Continuo o en el MAB, estas empresas están sujetas a vigilancia por parte de los organismos reguladores y obligadas a informar periódicamente de sus resultados.