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Importe del préstamo Para calcular cuánto ha de pedir, tiene que definir sus necesidades de dinero y asegurarse de que puede endeudarse hasta esa cantidad,
teniendo en cuenta todos los gastos de la contratación del préstamo y
sus ingresos presentes y futuros, así como el grado de seguridad de los
mismos (lo que está muy relacionado con su situación de empleo).
Las
entidades de crédito le pondrán un límite al importe que están
dispuestas a concederle, dependiendo básicamente de su solvencia
económica (nómina, otros ingresos, patrimonio...), de la aportación de
garantías adicionales (avales), del destino del crédito (gastos,
inversiones en valores...), de su política de riesgos.
Moneda del préstamo Lo habitual es que si usted contrata un préstamo personal lo haga en
la misma moneda en que obtiene sus ingresos, normalmente en euros.
Sin embargo, cabe la posibilidad de que usted contrate un préstamo en moneda extranjera.
En ese caso, sea prudente, ya que sus cuotas oscilarán en función del
tipo de cambio de la divisa en cuestión, que puede llegar a tener
variaciones muy bruscas a lo largo del tiempo. Eso quiere decir que si
esa moneda extranjera sube respecto al euro, sus cuotas en euros se
incrementarán en la misma medida. Usted debe ser consciente de este
riesgo y decidir si vale la pena asumirlo. Por lo general, esos préstamos en divisas tienen un tipo de interés menor, pero hay que valorar si ese beneficio compensa el riesgo
y ser consciente de que un tipo de interés más bajo en moneda
extranjera no significa necesariamente que, a la larga, el préstamo
vaya a salir más barato.
Plazo del préstamo Aunque usted y la entidad pueden pactar libremente el plazo, la
duración de los préstamos personales suele ser muy inferior a la de los
hipotecarios, y depende, entre otros factores, de lo que se vaya a
comprar y de la cantidad que ha pedido.
A la hora de elegir, lo primero que usted tiene que considerar es que cuanto más largo sea el plazo,
sin variar las demás condiciones del préstamo, las cuotas periódicas
que ha de pagar serán más bajas. Sin embargo, la reducción de las
cuotas es siempre inferior, en proporción, al incremento del plazo, ya
que los intereses totales son mayores. Además, si
usted contrata un préstamo a tipo de interés variable (o en moneda
extranjera, si bien los préstamos personales en moneda distinta del
euro son raros), debe saber que cuanto más largo sea el plazo, mayores
son las posibilidades de que suban los tipos de interés o tipo de
cambio y, por tanto, los riesgos de que tenga que pagar cuotas
superiores en el futuro son también mayores. En la práctica, el plazo del préstamo puede acortarse si esa posibilidad se recoge en el contrato o si usted consigue llegar a un acuerdo con la entidad.
Condiciones Adicionales Además de las características financieras de las distintas ofertas,
usted debería comparar y valorar la conveniencia de aceptar la
contratación de otros productos que la entidad le podría pedir
ofreciéndole a cambio un tipo de interés más bajo, como por ejemplo:
- Domiciliación de nóminas y recibos.
- Contratación de seguros (para devolver la deuda en caso de fallecimiento, desempleo o incapacidad permanente).
- Garantías adicionales (que alguien avale la operación).
- Contratación de tarjetas, planes de pensiones, etc.
Fuente: Banco de España
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