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Nos parece importante destacar que con un crecimiento del PIB del 3,8% debería resultar satisfactorio pero la realidad es que existe un deterioro de algunos indicadores importantes de la economía real, y la situación se está complicando. El sector productivo más golpeado en estas últimas semanas es el de la construcción. La actividad inmobiliaria, en especial, se resiente de la crisis, y se han conocido nuevos datos que confirman la intensa desaceleración. La consultora especializada Aguirre Newman prevé que la venta de viviendas baje un 70% en 2007, como consecuencia del estancamiento de la demanda y del endurecimiento de las condiciones financieras. El ajuste, según la empresa, se ha acelerado por el impacto de la crisis hipotecaria de Estados Unidos, y puede suponer una caída de los precios de entre el 5% y el 10% en 2008. Asimismo, la consultora inmobiliaria Aguirre Newman pronostica una caída de hasta el 10% en el precio de la vivienda en algunas capitales de provincia y un descenso del 50% en las ventas. Respecto a cuestiones laborales, los expertos de la firma no quisieron certificar, como apuntan en su último informe las grandes inmobiliarias que forman el G-14, sí serán 500.000 los empleos destruidos en dos años, pero sí se mostraron convencidos de que el incremento de gasto en obra civil que se prevé sólo “apaciguará” el problema del paro, sin solucionarlo. Aguirre Newman señala que la mayor parte de pérdidas de empleo se produciría en empresas de tamaño pequeño y medio que han aparecido para aprovechar la coyuntura y que ahora tienen que enfrentarse al cambio de ciclo sin haber diversificado sus negocios. De esta forma, el “nuevo mercado inmobiliario” que vaticina la consultora se definirá por “la disminución de la actividad promotora residencial y una menor solicitud de préstamos hipotecarios”. El informe señala que la crisis de las hipotecas en Estados Unidos “ha endurecido las condiciones de crédito” para particulares y empresas y ha terminado - junto con el euribor en los niveles más altos en siete años - de convencer a los que no se atrevían a da el paso de firmar una hipoteca. El segundo elemento de importancia que caracterizará al mercado inmobiliario español en 2008 será, según el estudio, “la sobreoferta provocada por los stock de medio millón de unidades residenciales que aún crecer y que alarga la fase de ajuste del mercado prolongándola varios años”. Para el próximo año, la consultora prevé que se inicien en torno a las 300.000 nuevas viviendas. El documento aborda la heterogeneidad en los mercados inmobiliarios de las distintas zonas de España. De esta forma, apunta a la Costa del Sol como el lugar del país donde más pueden caer los precios de la vivienda por haber incurrido más en la sobreoferta. Contempla para 2008 una reducción de los mismos del 15%. Para las capitales de provincia y las áreas metropolitanas de las grandes ciudades, sobre todo en Madrid, Barcelona y Valencia, espera retrocesos de entre un 5% y un 10%, a la vez que apunta que la vivienda ya está bajando de precio de forma encubierta. Fuente: ABC
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