|
El sector inmobiliario se encuentra en el centro de una tormenta perfecta cuyo origen hay que buscarlo en las malas perspectivas económicas, el deterioro de la capacidad adquisitiva de los españoles después de años de crisis y unas entidades financieras que no se deciden a abrir el grifo del crédito. Los expertos consideran necesario un recorte de los precios para reactivar la demanda, que en agosto descendió a mínimos históricos. Y eso que, según datos oficiales, las cifras ya recogen un descenso del 25% de media con respecto al punto álgido de la burbuja inmobiliaria, en 2007. “No se trata de una nueva recaída del sector, es el ajuste que no se llegó a realizar”, explica Juan Ramón Rallo, del Instituto Juan de Mariana. Para este analista el drenaje del stock de inmuebles sin vender solo es posible con un recorte adicional de entre el 30% y el 40% en la valoración de los pisos. Esta versión contrasta con la que tanto las compañías como las instituciones han lanzado en los últimos meses. El ministro de Fomento, José Blanco, aseguró en la última edición del Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA) que el sector de la vivienda se encuentra en la “fase final de ajuste de precios". "La bajada deberá de ser generalizada -apunta Eduardo Molet, presidente de la Red de Expertos Inmobiliarios-. En el caso de las residencias de costam hay mucho producto invendible, que no se colocará nunca a un precio razonable”.
Más allá de la pérdida de atractivo económico de la vivienda, el principal freno a la demanda lo constituyen las dificultades de financiación, los recelos de la banca a la hora de conceder hipotecas. “Aunque se rebaje el precio de los pisos un 10% más, si las entidades no financian no se puede comprar”, subraya José Manuel Galindo, presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), quien sostiene que los promotores ya han apurado al máximo el margen entre el importe y los costes. “De haber una rebaja más debe venir de mano de las entidades, en función de sus balances”, añade el presidente de la patronal del sector, quien defiende que, pese a la crisis, será necesario construir 300.000 viviendas anuales a partir de 2015. Inmobiliarias y promotoras acusan a la banca de ofrecer facilidades de financiación casi de forma exclusiva a los compradores de los pisos que figuran en sus balances. “Los clientes que se disponen a comprar una casa de agencias y promotoras se encuentran con dificultades, como una financiación del 50% del valor de la tasación, en vez del 100% que ofrecen en los casos de su propia cartera”, señala Roberto Fernández, responsable de Inmobiliaria Gamero. Ven en el crédito un señuelo de las entidades para deshacerse de inmuebles procedentes de embargos.
calcular hipoteca
Fuente: ABC
|