|
Si bien el paro ‐fuente principal de la generación de impagos‐ sigue creciendo, la tasa de activos dudosos de las entidades financieras lo hace mucho menos. Hay varios factores que lo explican. Por un lado, el mayor foco que la casi totalidad de las entidades han puesto en la recuperación de los créditos malos. Por otro, la prudencia en la concesión de nuevos créditos desde el estallido de la crisis. La morosidad de las nuevas bolsas de préstamos “es muy inferior” a la media, dicen en una entidad que tiene unos ratios altos de mora. Hay un elemento añadido que según se indica no es tan sano. Se trata de la compra de activos o la adjudicación de los mismos en procesos judiciales por parte de bancos y, sobre todo en los últimos tiempos, cajas de ahorros. Según se desprende de los datos que difunden las patronales del sector, la cartera inmobiliaria de las cajas, que antes de la crisis era del 0,9% de su volumen de préstamos, supera ya el 4%. En el caso de los bancos ha pasado del 0,27% al 1,62%, aunque en el último trimestre de 2009 se comenzó a reducir. Es decir, las cajas de ahorros están recurriendo de forma intensa a la compra de activos como alternativa a la morosidad. Es una de las claves que explica que su tasa de mora se haya equiparado en los últimos tiempos a la de los bancos. Los pisos adjudicados no son morosidad, aunque hay agencias de calificación y bancos de inversión que los asemejan. Con este criterio, el volumen de activos problemáticos de las cajas rondaría el 9,4% y el de los bancos el 6,6%, frente a los ratios de morosidad real, que están en el 5,4% y el 5,29%, respectivamente.
Fuente: El Mundo.
|