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En abril de 2007, el precio de un metro cuadrado de vivienda libre en España crecía a tasas de dos dígitos y se situaba rozando los 2.500 euros. A partir de esa fecha, en paralelo al crac inmobiliario y a la crisis económica, el coste que suponía adquirir una vivienda fue cayendo y adquirió especial intensidad en 2009, en el que la bajada se elevó por encima del 10% en tasa interanual. Esa rebaja, sin embargo, se frenó en los últimos meses del pasado año y ha seguido esa senda de moderación en el primer cuatrimestre de este año. En abril de 2010, según los datos de Tinsa a partir de las tasaciones en vivienda libre (tanto nueva como usada) ha caído un 4,6% en tasa interanual, lo que supone menos de la mitad del descenso registrado en 2009 y el nivel más lento en 21 meses. El metro cuadrado de vivienda libre se sitúa en 1.916 euros. En esta desaceleración de la caída de precios ha tenido un peso importante la reactivación de la demanda. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la compraventa de inmuebles ha crecido de forma consecutiva en los tres primeros meses del año, gracias sobre todo al tirón de la vivienda usada. En este impulso de la demanda han sido fundamentales tres factores: los incentivos fiscales, la rebaja de los tipos de interés y la mejora del acceso al crédito. La deducción por adquisición de vivienda finaliza este año y eso ha estimulado a los posibles compradores a avanzar la decisión de adquisición. El ahorro que se obtiene a través de esa deducción, para un préstamo hipotecario de 120.000 euros a 21 años, es de 27.500 euros durante la vida del crédito. A ello se ha unido el progresivo descenso del euribor, que tocó mínimos en septiembre (1,2%) y en ese nivel ha permanecido hasta abril, lo que ha aliviado la carga financiera de las familias hipotecadas. Esa rebaja del indicador, para una hipoteca media de 120.000 euros a 25 años, supone una rebaja de la cuota mensual cercana a los 300 euros. Y por otro lado también está jugando un papel importante el mejor acceso al crédito por parte de las familias. Según los últimos datos del Banco de España, correspondientes a marzo, el volumen de préstamos concedidos rozó los 680.000 millones, con crecimientos en los tres primeros meses del ejercicio.
Fuente: Cinco Días.
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