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En todo 2010 y 2011, el sector de la construcción residencial destruirá más de 913.000 empleos, según el Instituto de Práctica Empresarial (IPE). Así lo calcula la escuela de negocios a raíz de su último Pulsímetro Inmobiliario XVI. Cabe destacar que el sector emplea a más de 1,7 millones de trabajadores directos y contribuye al mantenimiento de otros 2,7 millones de empleos indirectos o inducidos. En total, 4,4 millones. “Asistiremos, durante el próximo año, a un crecimiento del desempleo en el sector, que tendrá que terminar su ajuste global, en relación a que por cada vivienda que se deje de construir y no sea sustituida por otra nueva, se generarán cerca de cinco desempleados”. En concreto, 4,75, sumando el empleo directo (2,85 por vivienda no sustituida) e indirecto (1,9), según estima José Antonio Pérez, profesor de la cátedra inmobiliaria del IPE y autor del estudio. Si al desplome de viviendas terminadas (211.567 menos) se le resta el ligero repunte de pisos iniciados (19.125 más), la brecha de inmuebles cuyos trabajadores no encontrarán otra obra en la que trabajar asciende a 192.352. Y por cada una de esas viviendas, 4,75 puestos de trabajo menos. Por otro lado, Pérez asegura que “o bien activamos mucha más obra nueva o bien impulsamos el nuevo modelo sostenible, que a nivel de empleo está demostrando no ser suficiente. Sin la construcción no habrá recuperación”.
El Pulsímetro Inmobiliario contempla un ligero optimismo en el resto de principales variables del sector: 2010 supone, “un punto de inflexión que cambia la tendencia bajista de los últimos años”. Esa mejoría se traducirá en “un mantenimiento de precios este año, salvo las zonas con más stock, donde no hay manera de vender nada”, según Pérez. Hay más signos de una leve mejoría ‐que no una salida de la crisis inmobiliaria. Por ejemplo, las viviendas visadas y las iniciadas están tocando suelo entre en 115.000 y 158.000 viviendas, respectivamente. Es decir, la perspectiva futura de edificar inmuebles es un 42,5% menor que en la crisis del 1992, en la que los visados no bajaron de 200.000. Este dato da cuenta de que el ajuste está terminando: “Las estimaciones son que para 2011 las cifras comiencen a mejorar”. Otro dato positivo del informe se refiere al excedente de pisos sin vender que acumulan los promotores: “Junto con el ajuste lento de la producción, el stock se va absorbiendo progresivamente de 2010 en adelante”. De esta forma, el IPE prevé una reducción de unos 300.000 pisos del stock, desde las 750.000 casas que lo engrosaban en 2009 hasta las menos de 450.000 que faltaría por drenar al finalizar 2011. “Motivo por el cual habría que iniciar el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios desde ese momento (...) de tal forma que se evite un nuevo colapso de demanda en 2012‐2013, ante la falta de producto disponible en determinadas zonas y para diseños específicos”, ahonda el Pulsímetro.
Este estudio también aborda el futuro del precio de la vivienda, señalando que no bajarán mucho. Depende de la zona, pero la variación negativa del global de España estará “muy cercana a cero” a final de año, para iniciar ascensos anuales moderados a partir de 2011, “si los tipos de interés se mantuvieran en estos niveles”. Pero subirán moderadamente.
Fuente: Expansion
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