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Algunas entidades ofrecen inmuebles procedentes de ejecución hipotecaria por impago del propietario y de los que la entidad financiera aún no tiene la propiedad. El posible comprador no puede visitar la vivienda hasta que concluya el procedimiento de desahucio; para compensar estos inconvenientes ofrece un precio muy competitivo, por debajo de la media del mercado. Según fuentes del sector, esta práctica se está empezando a extender entre las cajas de ahorros para dar salida cuanto antes a su creciente bolsa de viviendas procedentes de embargos y aminorar el impacto de las provisiones de sus cuentas de resultados. Algunas entidades incluso comercializan pisos sin tener la propiedad, es decir, para las que no ha concluido el procedimiento judicial y todavía no se las han adjudicado. La Caixa, según fuentes del sector inmobiliario es una de las entidades más agresivas con esta política de preventa de activos sin posesión. Alrededor de un 75% de los 600 inmuebles que tienen en venta en Madrid, a través de Servihabitat, responde a esta tipología. Por lo general, son viviendas de perfil bajo y cuyo precio de venta suele coincidir con la deuda pendiente del propietario.
Fuente: El Mundo.
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