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Amplio artículo en el que se comenta que la mezcla de la crisis inmobiliaria y financiera puede resultar “explosiva”. La construcción residencial depende en gran parte del acceso a la liquidez, y el sector “se ahoga” por las restricciones del crédito para promover vivienda libre. La tabla de salvación propuesta por el Gobierno es impulsar vivienda protegida (VPO), que proporciona un margen menor que los pisos libres (el 8% de beneficio frente a más del 20%) pero parecía una apuesta segura. Sin embargo, “pende de un hilo” porque bancos y cajas de ahorros rechazan de forma “masiva” conceder créditos hipotecarios para este tipo de inmuebles, según reconocen los promotores. “La VPO nunca se había visto afectada por la crisis financiera, hasta ahora, que se están notando sobremanera las restricciones de liquidez”, aseguran fuentes de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE). Se comenta que el hecho que bancos y cajas hayan cerrado el grifo a la vivienda protegida supone un obstáculo para el Ejecutivo, que pretende que se inicien 150.000 pisos sociales al año, casi el doble que en 2007 (83.859).
Fuente: Expansión.
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