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Las familias y las empresas españolas tuvieron más difícil el acceso al crédito en el tercer trimestre de este año y más difícil lo van a tener aún de aquí a finales de año, según conclusiones de la Encuesta de Préstamos Bancarios publicada por el Banco de España, que analiza la demanda de créditos entre julio y septiembre. Las diez entidades financieras que participan en la encuesta admitieron que el nuevo endurecimiento de las condiciones para la concesión de créditos se debió tanto al empeoramiento de la percepción sobre la situación económica general como a las tensiones en los mercados originadas por la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos. En el caso de los préstamos a empresas, la evolución de la situación en España es parecida a la de Europa; en ambos casos, las compañías más grandes fueron las más afectadas, sobre todo en la financiación a largo plazo, Sin embargo, la financiación para la adquisición de vivienda se endureció más en España que en el resto de Europa. En ambos casos, fueron las perspectivas sobre la evolución del mercado inmobiliaria las que frenaron el carácter expansivo de la financiación bancaria. A pesar de que los directivos de las principales entidades financieras españolas siguen manifestando su confianza en que el mercado inmobiliario camina hacia un aterrizaje suave, la banca prefiere ser prudente. Por primera vez en cuatro años, se apreció un descenso en la demanda de crédito de las empresas, mientras que la de los hogares para adquisición de vivienda siguió frenándose, en línea con la tendencia de los últimos trimestres. Además de las perspectivas sobre el mercado de la vivienda, este descenso se debe a que las familias están recurriendo menos a las hipotecas para financiar gastos de consumo. La banca reconoció mayores dificultades para acceder la sus fuentes habituales de financiación mayorista, aunque la española se vio menos afectada que sus competidores europeos. Las entidades prevén que esta situación permanezca en el cuarto trimestre del año, lo que se reflejará en la cantidad y los precios de los nuevos créditos que concedan. En su último Boletín, el Banco de España reitera que la banca española no tiene exposición directa ni indirecta a las hipotecas basura estadounidenses y subraya que ha sufrido menos que otros países el estrechamiento del mercado del crédito porque “el grueso de su financiación mayorista” está en valores a medio y largo plazo. El regulador considera que la banca española puede asumir el aumento de costes de la financiación mayorista “desde la situación de rentabilidad actual”, si bien reconoce que puede haber riesgos “si las tensiones actuales no se resuelven en un plazo razonable”. Fuente: Expansión
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