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La firma de hipotecas acumula ya un año y medio de caída en picado. En octubre registró el mínimo de toda la serie histórica del Instituto Nacional de Estadística (INE), que arranca en 2003. Apenas se constituyeron 22.193 hipotecas sobre viviendas, un 43,6% menos que en el mismo mes de 2010 y un 28% menos que en septiembre. El indicador lleva cinco meses consecutivos registrando descensos superiores al 40% y además cada vez son más pronunciados. Las hipotecas se conceden con cuentagotas y a este ritmo el que ya es el peor año de la crisis podría terminar con menos de 10.000 préstamos otorgados en diciembre. En los diez primeros meses del ejercicio las viviendas hipotecas retrocedieron un 26,5% respecto al mismo periodo del año pasado. Lejos quedan las más de 100.000 hipotecas al mes que se despachaban en los mejores momentos del boom inmobiliario.
Si el número de préstamos hipotecarios bajó el 43,6%, el capital prestado lo hizo algo por encima, el 46,5%, de manera que el importe medio de las hipotecas concedidas en octubre descendió hasta los 106.140 euros, el 5,1% menos que hace un año. Los bancos siguen siendo los primeros prestamistas de hipotecas, con una cuota del 51%, mientras que las cajas dieron el 34,9% de esos préstamos. El resto (14,1%) fueron concedidos por otras entidades, como cooperativas o secciones de crédito. Las entidades aplicaron un tipo de interés medio del 4,33%, el 15,8% por encima del mismo mes de 2010 y el 0,5% superior a septiembre de este año. El plazo medio de los préstamos aprobados fue de 20 años. Nueve de cada 10 hipotecas se dieron a un tipo de interés variable.
Carlos Smerdou, consejero delegado de Foro Consultores, asegura que si octubre ha sido malo, noviembre y diciembre serán peores porque las transacciones inmobiliarias “han caído bastante” en el último trimestre del año. “La gente está esperando a que se concreten las medidas del Gobierno en materia de vivienda y siguen llegando noticias de que los precios van a seguir bajando”, explica. En estas circunstancias, asegura Smerdou, la demanda espera y no va al banco a pedir hipotecas. “Y a la vez las entidades son más exigentes a la hora de pedir garantías”, matiza. En definitiva, muchas menos hipotecas, sí, y también mucho más caras. Las entidades financieras no se fían ni de la situación económica, ya que las perspectivas no invitan al optimismo con un nuevo riesgo de recesión inminente.
simulador hipoteca
Fuente: Cinco Días, El País, El Economista, Expansión, La Gaceta, ABC, La Vanguardia, La Razón
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