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El euribor rompió ayer la barrera del 4,5%, un nivel que no superaba desde febrero de 2001 (cuando se situó de media en el 4,591%), según datos facilitados por la Asociación Hipotecaria Española (AHE). El principal índice de referencia para las hipotecas se situó en su cotización diaria en el 4,523%, el nivel más alto del mes y eleva la media en lo que va de junio al 4,492%, lo que hace augurar con toda probabilidad que superará la cota psicológica del 4,5% al finalizar el mes. Ello se traducirá en un nuevo encarecimiento de las hipotecas. Como ejemplo se indica que quienes contrataron en junio de 2005 una hipoteca media de unos 140.000 euros a 25 años y con un diferencial de 0,7 puntos sobre el euribor tienen que hacer frente a una cuota mensual unos 200 euros más elevada. Si entonces pagaban 649 euros, ahora deben destinar 834 euros, lo que supone casi 2.300 euros más al año, es decir, un 28% más. Sin embargo, se comenta que posiblemente esto no sea lo peor, ya que con la ruptura del 4,5%, el mercado parece descontar la próxima subida de los tipos prevista para después del verano, lo que podría acercar al indicador hipotecario a una zona próxima al 4,75%. Y ahí es donde empieza el verdadero peligro, según analistas como los de la aseguradora de riesgos Coface, que advierten que si el euribor alcanza el 5,5% sería peligroso para la estabilidad de la economía española. De hecho, quienes hace dos años formalizaron un préstamo hipotecario medio a 25 años con una cuota mensual de 634 euros, podrían tener que hacer frente a una cuota de 933 euros si los tipos hipotecarios llegasen al máximo alcanzado desde el nacimiento de la Unión Europea (6,390%). Quienes hayan suscrito en lo que va de 2007 una hipoteca media de 144.000 euros a 27 años con un tipo del 4,69% pagarán este año 9.414 euros, cantidad que podría elevarse hasta 11.207 euros si se alcanzase los tipos de interés más altos de la UE. Esta subida es más moderada conforme más antigua sea la hipoteca suscrita. Se recuerda que la AHE reconoce en sus últimos informes que la evolución “puede generar tensiones en el segmento de compradores que, habiendo contratado sus préstamos con posterioridad a 2002, haya apurado el plazo de vencimiento final y el porcentaje de financiación contratados.” (El Economista. Página 31. 1 página. Editorial en página 3).
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