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El grupo resultante de la fusión de Caja Duero y Caja España contempla la posibilidad de cerrar el ejercicio 2010 con una tasa de morosidad del 10%, si se mantiene un entorno económico difícil. En septiembre, este indicador era del 8,49%. La gran caja de Castilla y León, que ya ha cumplido con todos los trámites legales para su fusión y está a punto de completar el ajuste de plantilla, ha diseñado un plan de negocio “sobre la base de unas hipótesis conservadoras en relación con la morosidad y las provisiones necesarias. En este sentido se ha establecido el plan, considerando que la tasa de morosidad podría llegar al 10% a la finalización de este ejercicio”, apuntan fuentes de la entidad. Para 2011, consideran que la tasa de impagados podría seguir creciendo y que no sería hasta 2012 cuando empezara a decrecer. Fuentes oficiales destacan que el grupo cuenta con nivel de cobertura que aporta “absoluta tranquilidad para 2011”. La ratio de créditos impagados del conjunto del sector financiero era del 5,49% y del 5,33% para las cajas al cierre de septiembre.
Caja Duero y Caja España han solicitado 525 millones al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y son uno de los cuatro grupos de cajas de ahorros que no aprobó los test de estrés que el Banco Central Europeo (BCE) hizo en julio.
En un suplemento sobre Castilla y León que publica hoy Cinco Días se publica también un reportaje sobre la fusión de Caja España y Caja Duero.
Fuente: Cinco Días
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