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Todos los diarios informan en sus ediciones de hoy de los resultados del primer trimestre de Banesto. El beneficio neto cayó un 3,1% (hasta 210,9 millones de euros), tras dotar 20 millones de euros en previsiones voluntarias. En este artículo se comenta que si Banesto fuera el indicativo de lo que ha ocurrido en la banca española en los primeros meses del año, el diagnóstico sería que se congeló el crédito, la morosidad repuntó a menor ritmo y obligó a meter más dinero en provisiones. Pero sigue ganando y su solvencia permanece intacta. El banco que preside Ana Patricia Botín ha construido las cuentas dando la vuelta al negocio. La actividad crediticia, tradicionalmente más rentable, frena en seco, y gana empuje la captación de ahorros del cliente. El saldo crediticio global aumenta un 2%, incluyendo la financiación dudosa. Depurando los “malos créditos” y las provisiones efectuadas en previsión de que resulten fallidos, el incremento se limita al 0,7%. El crédito a las administraciones públicas sube un 49,8% y la financiación a empresas un 9,4%, mientras que el préstamo se frena en seco en el ‘ladrillo’ y cartera comercial. Se señala que si se aísla la financiación inmobiliaria, la expansión del crédito sería del 4%. En dicho ámbito, la cartera hipotecaria repunta un 0,2%, si bien refleja una ligera dinamización, dado que el saldo de préstamos con garantía real -incluidos dudosos y provisiones- se amplió un 1% en tres meses frente al 0,5% mínimo registrado en diciembre. La culpa, según explicó el consejero delegado de Banesto, José García Candelas, es que falla la demanda. Aseguró que la entidad no ha cerrado el grifo en hipotecas, indicando que ha concedido el 12,7% del importe otorgado en ese segmento por el conjunto de los bancos, frente al 9,7% del pasado año.
Fuente: La Gaceta.
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